
¿QUIEN SOY YO?
Este es un ejercicio que podemos usar para aquietar nuestras mentes, para traerlas a nuestro control conciente.
A través de este ejercicio podremos comenzar a contactar nuestra alma. Puede hacerse por un largo tiempo, y no
hay respuestas '' correctas''.
Relaja tu cuerpo. Ahora pregúntate ''¿Quién soy yo?. Enfoca tu conciencia en tu cabeza, y pregúntate
''¿Soy yo mis pensamientos?''
Ahora énfocate en cada parte de tu cuerpo, descansando brevemente en tu garganta, tu pecho, tus brazos,
tus manos, tus dedos, tu plexo solar, tu corazón, tu estómago, tu pelvis, tus piernas, tus pies, tus dedos de los
pies. Pregúntate '' ¿Soy yo mi cuerpo?''
Ahora recuerda lo último que comiste, y lo último que bebiste. Recuerda la última música que escuchaste.
Imagina la última flor que aspiraste.
Recuerda el sentimiento del cuerpo de tu amado/a. Ahora pregúntate ''¿Soy yo mis sensaciones?''
Ahora trae tu atención a lo que sea estés sintiendo en este momento. Si no sientes nada, imagina un sentimiento
extremo que hayas sentido recientemente. A lo mejor estuviste realmente enojado con alguien.
Ahora pregúntate ''¿Soy yo mis emociones?''
Ahora enfócate en lo que más amas de ti mismo, y en lo que más te disgusta.
A lo mejor amas en ti que eres realmente afectuoso con los animales, y a lo mejor odias de ti que cada vez que algo te trastorna, lloras. Ahora pregúntate ''¿Soy yo mis opiniones acerca de lo que es aceptable y de lo que no lo es?''
Ahora enfócate en la gente que amas, aquellos con los que estás todos los días. Ahora pregúntate
''¿Soy yo mis relaciones?''
Ahora vuelca tu atención a tu trabajo, el que haces diariamente, y pregúntate''¿Soy yo lo que hago?
Ahora enfoca tus creencias religiosas y las identificaciones que tú tienes en el área espiritual, la iglesia a la
que concurres y pregúntate ''¿Soy yo mis creencias?''
Ahora imagina tu cara antes de que nacieras, y pregúntate ¿De dónde he venido?
Ahora imagínate leyendo tu necrológica en el diario. ¿Qué dice? ¿Eres tú tu necrológica?
Pregúntate nuevamente ¿Acerca de quién es lo que dice el diario?
Ahora imagínate como un cadáver. Si estás acostado, tu puedes descansar en esta posición.
Imagina tu cuerpo viejo, gris, duro, muerto. Pregúntate ¿Adónde me fuí?
Ahora enfoca tu atención en tu corazón y visualízalo irradiando luz dorada a través de todo tu cuerpo.
¿Quién soy yo?
EL GUERRERO ESPIRITUAL
Un guerrero espiritual es alguien que ha comprendido que la principal
batalla que hay que librar es contra los propios errores, y que la
conquista más grande es la conquista de uno mismo.
La vía del guerrero de Dios es el Amor, es la autenticidad, la fe y
la perseverancia. El guerrero de Dios, alcanza a través del amor, la
sabiduría que pone fin a la insatisfacción y el sufrimiento.
El guerrero espiritual debe cultivar su temple, enfrenta los miedos y
temores, medita, aprende a navegar en el mundo pero no forma parte de
él.
Algo de lo que más valora el guerrero espiritual es la Paz interior...
El guerrero espiritual aprende de sus errores, refina sus relaciones
con los demás y consigo mismo apelando al amor y a la bondad que
recide dentro de sí mismo y de los demás. Habla de corazón a corazón
y sabe que no es mayor ni menor que nadie.
Aprecia su cuerpo.
Sabe que no hay peor enemigo que un ego que se desborda y que nada
debilita tanto como la infatuación y la autoimportancia, utiliza el
discernimiento para abrirse camino aún en la confusión.
En el guerrero espiritual alternan la sensibilidad y el coraje, con
sensibilidad vive todas las situaciones, con coraje supera las
circunstancias adversas, es un observador diligente, supera las
fascinaciones de la vida cotidiana y continúa caminando hacia su meta.
Trata de mantener su corazón y su mente limpios...
Aprende a considerar a los demás, pero no busca la consideración de
los demás...
Cultiva la paciencia.
No falsea los hechos.
Guarda tú corazón, porque de él provienen todos los pensamientos, los
deseos y el amor que hay en tí.